La web de Plena Inclusión ofrece consejos e información para combatir el aislamiento

La situación de nuestros usuarios y la de sus familias en estos momentos de confinamiento nos preocupa, y mucho. Aunque también sabemos que muchos miembros de nuestra gran familia se están enfrentando al aislamiento con mucha fuerza y resolución, y eso nos enorgullece enormemente.

El objetivo de este artículo es facilitar herramientas e intentar aliviar, lo que se pueda, las consecuencias de la pandemia del COVID-19. Somos conscientes y nos preocupan las dificultades que viven a diario, por ejemplo, las familias que no están recibiendo los tratamientos de atención temprana, o las derivadas de la brecha digital, por citar algún ejemplo. Por todo ello, os proponemos consultar la web de Plena Inclusión https: //www.plenainclusion.org/

A la derecha de la home, hay un enlace a dicha página en la que encontraréis, entre otras cosas, noticias, recomendaciones terapéuticas, formación, diversidad de iniciativas, de artículos, de consejos que hemos creído que servirán para superar esta etapa. Es una buena fuente para descubrir, también, soluciones a posibles obstáculos que puedan aparecer o que hayan aparecido; compartir experiencias en el apoyo a personas tuteladas; para estar al día de las nuevas medidas legales, …

Sobre Plena Inclusión

Plena Inclusión es la organización que representa en España a las persona con discapacidad intelectual o del desarrollo. Lleva más de 50 años contribuyendo a la plena inclusión de estas personas y de sus familias en la sociedad, defendiendo sus derechos y fomentando la calidad de vida de cada persona con discapacidad intelectual, o del desarrollo, y de su familia. El movimiento asociativo de Plena inclusión cuenta con 935 asociaciones en toda España. APASCOVI, como no podía ser de otra manera,  forma parte de Plena Inclusión. Ambas comparten la lucha por una sociedad más justa y solidaria.

La Presidenta y Directora General de la Fundación APASCOVI, Teresa Sánchez, envía un mensaje de agradecimiento y ánimo a los profesionales de la entidad

Muy buenos días

Todos sabéis los momentos tan duros que estamos viviendo a nivel mundial y, sobre todo, a nivel de nuestros residentes y de “la Gran Familia de APASCOVI”. Por todo ello, he sentido la necesidad de expresar estos sentimientos que quiero haceros llegar en nombre del Patronato de la Fundación, de los Directores de los Centros y en el mío propio, por medio de este mensaje.

Desde que APASCOVI se fundó hace 42 años nunca hemos vivido unas circunstancias similares a ésta y, dada la complejidad de la situación, quizás este mensaje, sea un soplo de aire nuevo que os haga sentiros un poco mejor y para deciros que todos juntos ganaremos esta guerra venciendo al coronavirus, aunque perdamos alguna batalla.

Me gustaría deciros estas palabras personalmente y lo hare cuando mejore la situación, pero no quiero que pase más tiempo sin daros LAS GRACIAS…GRACIAS CON MAYUSCULAS a todos los profesionales que estáis dando lo mejor de vosotros para controlar esta pandemia que nos ha tocado vivir y que ya se ha llevado por delante a varios de nuestros residentes. Gracias de todo corazón.

En esta crisis, todos estamos poniendo nuestro esfuerzo para salir lo mejor parados de ella, pero es justo que tenga un especial agradecimiento a los profesionales de la Residencia que están luchando como verdaderos guerreros para seguir mejorando la calidad de vida de nuestros residentes aun teniendo todo en contra. De igual manera, también un especial reconocimiento a los profesionales de las Viviendas Tuteladas que están confinados en su Centro, tratando de evitar los contagios de las personas con discapacidad que viven allí.

Sin vosotros, sin el resto de profesionales de nuestros Centros de Atención Diurna que permanecen encerrados, sin las personas y organizaciones públicas que nos ayudan, esto no sería posible. Sabéis que varios profesionales de la Fundación han contraído el virus y están de Baja Médica, para ellos también quiero mandarles un especial recuerdo de agradecimiento y desearles que mejoren lo antes posible para que se puedan unir a nuestra causa. Todos sabemos que “ESTANDO UNIDOS RESISTIREMOS Y VENCEREMOS”

Me gustaría pensar que esto es un mal sueño, pero no es así, seguramente muchas cosas ya nunca serán iguales y estamos seguros que Carmen, Enrique, German y Ana Mari ya no estarán entre nosotros, pero seguro que a todos nos queda un bonito recuerdo de ellos, que no olvidaremos jamás.

Para terminar deseo trasmitiros mucho ánimo y energía para seguir adelante, con el convencimiento de que en estos momentos tan difíciles y llenos de tristeza, juntos los superaremos y, con el paso del tiempo, todo se quedará en un recuerdo.

Mi último sentimiento es el de daros un fuerte abrazo a todos para agradeceros que estéis junto a la Fundación APASCOVI, dando lo mejor de vosotros a nivel profesional y personal.

Un millón de gracias para cada uno sería poco, os merecéis mucho más.

Un fuerte abrazo y un enorme aplauso.

 

TERESA SANCHEZ

Presidenta y Directora General APASCOVI

APASCOVI pone en marcha un servicio de atención psicológica directa para sus profesionales

El Servicio Psicológico de la Fundación APASCOVI ha puesto en marcha un servicio de atención directa a los profesionales que continúan desarrollando su actividad en la Fundación para cuidar de su salud emocional. El objetivo de esta magnífica iniciativa es proporcionar un espacio en el que poder expresar y gestionar con la ayuda de un profesional, toda la tensión acumulada después de tantos días viviendo situaciones extremas.

Para ello, se han organizado tres turnos de atención, uno de ellos telemático, con el objetivo de que los profesionales que lo necesiten puedan recibir atención y asesoramiento en cualquier momento. Esta asistencia nace con la clara intención de adaptarse, en la medida de lo posible, a las necesidades concretas de cada uno de los trabajadores que lo solicite.

La importancia de estar receptivo a este apoyo

Este servicio quiere recordar lo conveniente de estar receptivo a este apoyo “ya que a veces tendemos a pensar que ‘yo puedo con esto’, ‘por mucho que me escuchen, no va a servir de nada’…, pero la evidencia en situaciones de crisis nos dice lo contrario, en estas situaciones el apoyo psicológico es fundamental”. Se pretende, insisten desde este servicio, “ofrecer herramientas a los profesionales para gestionar, de forma adecuada, las conductas que impactan en su salud emocional al vivir, día a día, situaciones de estrés tanto a nivel laboral, por la atención y dedicación a los usuarios; como en el ámbito personal ante la posibilidad de contagiarse o de no saber cómo afrontar adecuadamente la situación”.

Los responsables de APASCOVI agradecen esta gran iniciativa y se enorgullecen, como siempre lo han hecho, del gran equipo de personas que desempeñan su función en la entidad.

El Gobierno permite que las personas con autismo u otras ‘alteraciones’ de la conducta puedan salir a la calle

Con el estado de alarma decretado, se han ido planteando muchas dudas desde el ámbito de la discapacidad. Y las Administraciones, poco a poco, van dando respuestas. Desafortunadamente, las personas con discapacidad son uno de los colectivos más vulnerables ante esta epidemia vírica. Desde APASCOVI esperamos que con la siguiente noticia muchas de las dudas se aclaren.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado hoy viernes, 20 de marzo, una instrucción en la que se establece que las personas con discapacidad que tengan ‘alteraciones conductuales’, por ejemplo, autismo o conductas disruptivas, puedan salir a la calle durante el estado de alarma.

La instrucción del Ministerio de Sanidad habilita a estas personas a circular por la vía pública a realizar ‘los desplazamientos que sean necesarios’ con sus acompañantes y respetando en todo momento ‘las medidas necesarias para evitar el contagio’ del coronavirus. El objetivo de esta medida es ‘proteger a los colectivos más vulnerables’ intentando que su situación no se vea agravada dada la actual situación de aislamiento.

Desde APASCOVI recomendamos que en cualquier desplazamiento que se realice no se olvide el certificado de discapacidad.

Estamos de luto en APASCOVI

Van pasando los días y el coronavirus ha invadido nuestras vidas haciendo estragos. Todos tratamos de protegernos como podemos, pero parece que no se detiene fácilmente. En la familia de APASCOVI también nos está atacando con fuerza.

Hoy nos invade el dolor. Después de varios días ingresados en el hospital de Collado Villalba han fallecido dos de nuestros usuarios. No tenemos palabras y estamos rotos, aunque tenemos que seguir adelante por todos los demás.

Hace días, antes del confinamiento obligado, cerramos nuestros centros de atención diurna (Centro de día, Centros ocupacionales, Atención Temprana) para que los usuarios se quedaran en casa y prestarles desde APASCOVI el servicio que pudiéramos en la distancia. De estos hogares nos llegan noticias de contagios; pero, en general, usuarios y familias están más o menos como el resto de la población.

Nuestros centros residenciales (Residencia y Viviendas tuteladas) permanecen abiertos. Aquellas familias que han podido, y su situación se lo permite, se han llevado a los residentes a sus casas con lo que el número de los que se han quedado ha disminuido. Tenemos usuarios que se han tenido que quedar porque este es su hogar, su casa. Es fácil de imaginar que estos centros están siendo en estos días una fuente enorme de preocupación, ocupación y desvelo para tratar de, en circunstancias muy difíciles, proporcionar a nuestros residentes todo lo que necesitan. Esto no es posible sin nuestros profesionales que lo están dando todo. Desde aquí nuestro reconocimiento, nuestro apoyo y nuestro cariño. Simplemente podemos decirles GRACIAS. En momentos como estos es cuando se ve la calidad humana de las personas y el compromiso. Están trabajando muy por encima del deber. Muchos se han contagiado por el coronavirus y han tenido que darse de baja, los que permanecen son nuestros héroes cada día.

En la Residencia tenemos casos de coronavirus debidamente aislados y con las medidas de protección extremas para que no contagien al resto. En general, los síntomas son leves. Cuando los síntomas se agravan, y nuestro servicio médico lo determina, los usuarios son debidamente hospitalizados para recibir tratamiento especializado. En las viviendas tuteladas, de momento, no tenemos ningún caso confirmado de coronavirus.

Cada día, el Equipo de Crisis se reúne para tratar de gestionar y dar respuesta a los múltiples frentes que se plantean: bajas de personal, apoyos, materiales especiales que se necesitan, lavandería, comida, limpieza… Dos veces al día informamos a Salud Pública, al hospital de Collado Villalba, a la Subdirección General de personas con discapacidad de la Comunidad de Madrid…, sobre la evolución de nuestra situación, estamos recibiendo ayuda y apoyo (sobre todo de materiales específicos) de diversas fuentes. Todo es poco.

Como todos, estamos deseando que esta situación termine cuanto antes y poder volver a la normalidad. Probablemente sea el momento más difícil y terrible que hemos vivido nunca en APASCOVI, pero estamos convencidos que saldremos de ésta y, todo esto, seguro, servirá para fortalecernos y unirnos más como equipo y como familia.

Hoy estamos de luto en APASCOVI. Carmen y Enrique siempre en nuestro recuerdo, siempre en nuestros corazones. Desde donde estéis nos seguiréis dando fuerza y energía. Descansad en Paz. No os olvidaremos.

FUNDACIÓN APASCOVI

La familia de APASCOVI está triste

Al igual que en el resto de nuestro país, hace varias semanas que llegó a nuestro Centro la sombra negra del coronavirus. Este mal está haciendo mucho daño a las personas más vulnerables de la sociedad y, como todos sabemos, nuestros usuarios tienen un alto riesgo de sufrir más enfermedades que otros colectivos.

Y estamos tristes por los malos momentos que se están viviendo en el mundo, por todas las personas que se han contagiado en nuestro país, por las graves consecuencias que vamos a tener que vivir en próximos meses o quizás años. Estamos preocupados y también tristes por las decisiones que nuestros mandatarios toman y que no se sabe las consecuencias que tendrán.

Según van pasando los días, seguimos tristes y nuestra responsabilidad aumenta por momentos al mismo tiempo que varios de nuestros usuarios han sido ingresados en el Hospital de Villalba, la desesperación se apodera de nosotros cuando vemos que faltan recursos, que faltan profesionales sanitarios, que lo único que tenemos para luchar contra esta pandemia es la voluntad de salvar vidas, aunque sea sin medios.

 

Los sentimientos de tristeza se convierten en coraje, trabajo y esfuerzo de todos los profesionales de la Fundación APASCOVI que, unidos como una piña y haciendo honor a nuestros principios de solidaridad, están dando lo mejor de ellos mismos para cuidar a las personas de nuestros Centros asistenciales que han sido contagiados.

Caminando por este largo camino que es la vida, en estos tiempos con más escollos que en otros, hemos tenido muchos momentos de tristeza, son estos momentos en los que algunos de nosotros se apartan del camino y comienzan un largo viaje, ya sin regreso.

Carmen y Enrique habéis iniciado este último viaje y, en estos momentos, unido a nuestro dolor, nuestra tristeza, nos queda el recuerdo de todo el tiempo que habéis estado a nuestro lado, compartiendo minuto a minuto todo lo que la gran familia de APASCOVI os ha podido ofrecer. Siempre os recordaremos con cariño y admiración porque supisteis estar en la sociedad demostrando vuestro esfuerzo por vivir, hasta que este coronavirus os alejó de aquí.

 

Teresa Sánchez Sánchez

Directora General Fundación APASCOVI

Carta de nuestra Directora General, Teresa Sánchez, a las familias de APASCOVI

Estimada familia

Desde la Fundación APASCOVI estamos trabajando y deseando que estos días pasen pronto y que podamos volver a la normalidad cuanto antes. Sabéis que tenemos centros residenciales (Residencia y Viviendas tuteladas) que están abiertos y en los que se está dando la atención necesaria a los usuarios que permanecen en ellos. Tenemos que agradecer de corazón al personal que lo está dando todo para poder hacerlo en una situación tan difícil.

El resto de centros, como sabéis, ha suspendido la asistencia de usuarios pero queremos estar con vosotros, aunque sea en la distancia, para ponernos a vuestra disposición, conocer vuestra situación, la de vuestro hijo y ayudaros en lo que podamos. Esta situación es realmente  inédita y todos nos estamos adaptando.

Durante estos días vamos a intentar ponernos en contacto con vosotros personalmente mediante llamada telefónica o correo electrónico para ayudaros en lo que podamos.

Ojalá que estos días de aislamiento en los hogares nos hagan ganar la batalla a este virus. Seguro que entre todos lo conseguiremos.

Recibid un fuerte abrazo,

Teresa Sánchez Sánchez

Directora General

Nuestro antiguo compañero, el Doctor en Psicología Javier Urra, nos da la claves para superar esta situación

Javier Urra es Doctor en Psicología y Doctor en Ciencias de la Salud, Psicólogo Forense y Académico de Número de la Academia de Psicología de España. Pero para nosotros, la familia de APASCOVI, Javier es mucho más. Formó parte de este proyecto casi desde sus inicios y compartió con nosotros su experiencia, su conocimiento y su talante, dejando una huella que aún hoy permanece.

Ahora, en estos momentos tan difíciles que nos ha tocado vivir, como un amigo, Javier ha querido dirigirse a cada uno de nosotros para darnos herramientas que nos ayuden a superar esta situación. Porque si algo aprendimos de Javier es que ¡Juntos podemos!

AFRONTAMIENTO PSICOLÓGICO

Humanos, siempre vulnerables. Desde el poder de la convicción social hemos de dar ejemplo de responsabilidad individual y colectiva.

En esta etapa de incertidumbre la sociedad civil ha de dar un paso adelante.

Este no es momento para la sobrerreacción o el sálvese quien pueda. Hemos de apoyar a nuestros sistemas sanitarios, evitando el pánico.

Desde luego estamos en crisis y se aprecia la vulnerabilidad de la salud, de la economía. Quiebras en cadena, de producción, de turismo, en las bolsas.

Tenemos una pandemia, pero veamos si también va a ser de generosidad o de egoísmo.

Es hora de que nuestros jóvenes muestren su altruismo y responsabilidad, ahora toca cuidar, preservar, a los más mayores.

Precisamos ante tanta sorpresa, ante un hecho inesperado, liderazgos sociales, solidaridad, comprensión, compromiso.

Este es un mundo en que hay globalización también de las personas, y necesitamos de una gobernanza global.

Evitemos o al menos limitemos en lo posible la desinformación, sigamos lo que la Organización Mundial de la Salud (O.M.S) nos señala, así como nuestras autoridades sanitarias. En un momento de incertidumbre exponencial, con un periodo que es indefinido de tiempo, acostumbrados como estamos a la movilidad humana, nos adaptaremos al teletrabajo y nos resultará difícil el dejar de tocar y ser tocados, del contacto, del piel con piel.

Apreciaremos las carencias. Observaremos la inmoralidad de los especuladores, conoceremos de las bancarrotas, del sufrimiento de los países sin red sanitaria.

Una crisis económica mundial es previsible, o al menos una recesión económica con aumento del desempleo, y como siempre en los avatares de la vida, afectará a los más desfavorecidos, a quienes están en situación precaria, a las personas sin hogar.

Vivimos, algunos malviven, con altos niveles de desigualdad. Pero llegados a este punto, la psicología nos enseña que hemos de ser más resilientes, que hemos de fortalecer la capacidad de resistencia social.

Es importante la actitud ante esta gran disrupción, y saber que aislarse es un riesgo grave. Conozcamos lo que acontece desde un enfoque clínico, sigamos los informes oficiales de noticias.

Hemos de adaptarnos a título individual y comprobar que no todo en la vida está bajo control, que vuelven viejos fantasmas, que hay quien nos transmite escenarios apocalípticos, y por contra nos encontramos con la arrogancia de los irresponsables. Estamos ante el vacío, ante la sensación de que todo puede quebrar, nos preocupa lo impalpable, la conciencia de fragilidad.

La realidad es la que es, y la que hacemos. No somos inmortales. Mantengamos (en lo posible) la normalidad, no nos obsesionemos, no seamos abducidos por la sobreinformación. Busquemos la verdad, y desde luego busquemos el apoyo afectivo. Afrontemos la situación ayudando a los demás, manejando el autocuidado, apoyándonos en seres queridos ante la ansiedad. No perdamos la perspectiva, no nos sintamos acosados y acorralados, y desde el autocuidado mantengamos nuestra salud mental.

En caso de nerviosismo abrumador, tristeza persistente, angustia o pánico, acudamos a un psicólogo clínico. Pues estos expertos en salud mental ayudan a las personas a lidiar con el estrés extremo. Aportan formas constructivas de manejar la adversidad.

No es broma, decir que hay que recurrir en lo posible al humor. El tema es grave, pero puede ser largo, y el ser humano necesita agarrarse, acogerse a fortalezas que le den perspectiva, que le den seguridad. Al respecto pensemos en la baja mortandad. Seamos conscientes del inmenso porcentaje de personas que se curan. Realicemos acciones que nos transmitan sensación de control, como el lavarnos las manos y seamos responsables de lo que hacemos, pues podemos ayudar.

Cuidado con las redes sociales y con el contagio del miedo y del pánico. Que el miedo no nos conduzca a manejarnos por impulsos. Si bien, la red social nos puede mantener conectados fomentando la sensación de normalidad y proporcionando valiosos medios para compartir sentimientos.

Han de preocuparnos y mucho las personas que viven solas, y más si son mayores. Con respecto a los niños, hay que explicarles, informales de manera honesta y apropiada para la edad, hay que involucrarles, son ciudadanos de pleno derecho. Los niños observarán los comportamientos y emociones de los adultos, para acompasar sus propios sentimientos.

Esta sociedad falsamente se siente muy segura, y de pronto todo parece desplomarse o al menos quedar en suspenso, a partir de ahí, hay una sensación de que el problema es global pero la afectación es individual, y muchos, los más, no saben qué hacer.

Por un lado, hay que retirarse a los hogares, para evitar la propagación, por otro, muchos profesionales hemos de estar allí donde nuestra labor es esencial, donde los otros nos esperan. Y en ese sentido todos los que estamos concernidos en el ámbito de la salud, ya sea física o mental, tenemos un compromiso social ineludible.

No hemos de acentuar los efectos de la epidemia por coronavirus Covid-19, con unas conductas de alerta personal y socialmente inadecuadas.

Los ciudadanos del mundo hemos de asumir nuestra responsabilidad individual, sin ser paralizados por el miedo, sin entrar en pánico, ni obsesionarnos con la preocupación de enfermar.

Hemos de tener capacidad para interesarnos por otros asuntos sin sobreexponernos a una información que satura y limita.

No podemos mantenernos en un estado de alerta permanente obsesionados por preocupaciones y sensaciones impedidos para dormir, trabajar.

Cuidemos en no reconvertir el miedo y la frustración en agresividad o violencia. Pensemos también en cuando esto pase.

Sigamos los consejos científicos, evitemos consumir y propagar información no contrastada.

Fortalezcamos nuestra capacidad de adaptación, de resolución de problemas. Mantengamos y compartamos desde el análisis de realidad una actitud optimista y esperanzada.

No magnifiquemos, ni trivialicemos el riesgo.

El ser humano es resiliente, afronta el sufrimiento, la incertidumbre, la ansiedad y la angustia.

Algunas personas somos población de riesgo, otras son y serán afectadas con el consiguiente deber de aislamiento.

Hoy la tecnología permite mantenerse conectado con los seres queridos.

Además será el momento de ocuparse, leyendo libros, viendo películas, escribiendo, para no caer en la soledad, la desesperanza y el miedo.

La especie humana sigue en evolución, esta es una prueba de compromiso, de sentirse concernido la solidaridad.

El brote eclosionó en una ciudad de China, la epidemia se extendió por el mundo, una pandemia, que nos enseña, que somos un solo mundo, que no conoce de fronteras ni nacionalismos.

Somos la suma de individualidades que compartimos la misma existencia.

Que aprendemos a seguir viviendo con restricciones, que modificamos costumbres, que prescindimos de lo que nunca habíamos pensado.

Como sociedad universal saldremos fortalecidos.

Este seísmo social nos recuerda la importancia de los abuelos, el acuerdo en la pareja, lo esencial de la escuela, el encuentro en el hogar durante días de padres e hijos, la flexibilidad laboral.

Creo que podemos y debemos aprender y aprovechar mucho.

CERMI y Plena Inclusión reclaman protección reforzada a las personas con discapacidad y sus familias

CERMI ha reclamado a los poderes públicos una protección reforzada, más intensa, a las personas con discapacidad y sus familias en las medidas que se adopten contra los efectos de la pandemia de coronavirus, por la posición de mayor necesidad objetiva que este grupo social presenta.

Documento elaborado para personas con discapacidad intelectual que explica qué es el coronavirus:

Descargar (PDF, 1.62MB)

 

Como medida instrumental, ha solicitado garantizar la accesibilidad a los contenidos informativos y comunicacionales que las autoridades públicas están dirigiendo a la población general sobre la pandemia. Si la comunicación no es universalmente accesible, los mensajes de salud pública no están llegando a toda la ciudadanía en una situación de emergencia nacional, con lo que se perjudica a las personas con discapacidad.

Continuidad de la Financiación

Respecto de las medidas de fondo, el movimiento de la discapacidad exige a las comunidades autónomas, como responsables de los servicios sociales que, durante las clausuras, cierres y suspensiones de servicios, etc., la financiación de la Administración pública continúe, y no se haga recaer el quebranto económico sobre las entidades que gestionan esos servicios sociales de atención a personas, por delegación pública, como si se las castigara cuando se trata de una situación de fuerza mayor.

Ayudas a las familias

En relación con una posible prestación transitoria de Seguridad Social que se cree para los progenitores que deban permanecer en domicilio cuidando a sus hijos cuyos colegios o centros de atención social hayan cerrado, el CERMI pide que se incremente un 25% si estos tienen reconocida discapacidad, por el mayor sobrecoste que comporta la atención a las situaciones de discapacidad.

En este caso, CERMI ha destacado que no basta que la prestación esté pensada solo para cierres de colegios, también de centros de servicios sociales (servicios de atención temprana, centros ocupacionales, centros de día, etc.), pues muchas personas con discapacidad reciben asistencia en esa tipología de recursos, que deben tener la consideración asimilada a centros lectivos.

Centros Especiales de Empleo

En el ámbito de la inclusión laboral, y respecto de los centros especiales de empleo de iniciativa social que se vean cerrados o en cese de actividad obligada, el CERMI plantea que se eleve transitoriamente la subvención del Salario Mínimo Interprofesional por cada trabajador con discapacidad de especiales dificultades de inserción al 65 %.

Reconocimiento a los profesionales

Plena inclusión, que se suma a las peticiones del CERMI, ha destacado el enorme valor que en esta situación crítica supone el compromiso y la entrega mostrados por las y las profesionales y el personal voluntario que acompañan desde cientos de asociaciones a las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.