Usuarios del Centro Ocupacional de Jardinería participan en un proyecto de educación, inclusión y sostenibilidad en el colegio Jacinto Benavente de Galapagar
Una docena de usuarios del Centro Ocupacional de Jardinería de Colmenarejo han visitado esta mañana las instalaciones del CEIP Jacinto Benavente de Galapagar dentro del proyecto “El Bosque de Jacinto”, una iniciativa que convertirá el centro en un espacio vivo de aprendizaje, convivencia e inclusión y que se articula en tres grandes líneas de actuación: formación, plantación y economía circular.
La jornada, en la que se han involucrado unos 50 estudiantes de 1º a 6º de Primaria del Jacinto Benavente, ha arrancado con las primeras actividades formativas: una charla educativa sobre las tareas que se realizan en este espacio de Colmenarejo y la importancia del reciclaje y el cuidado del entorno, sentando las bases para un aprendizaje práctico y comprometido con el medio ambiente.
La segunda fase ha consistido en un proyecto inclusivo de plantación de una decena de árboles que darán sombra a los alumnos del colegio además de reforzar su concienciación ambiental.
Por último, se llevará a cabo una iniciativa de economía circular que se desarrollará a lo largo del próximo curso a través de la recogida de tapones de plástico en el centro.
A la visita ha acudido el alcalde en funciones, Ángel Camacho, quien ha estado acompañado de la concejala de Educación, quien ha explicado que “este entorno natural servirá como lugar de encuentro entre el alumnado. A través de la renaturalización de este especio, no solo se refuerza la educación ambiental, sino que se fomentan valores de respeto y cuidado del medioambiente, además de concienciación en materia de inclusión”.
“El Bosque de Jacinto” nace con vocación de permanencia y aspira a convertirse en un espacio natural dentro del colegio, con zonas de sombra, rincones de lectura y áreas de juego, donde los alumnos puedan aprender directamente de la naturaleza”, han indicado desde el Ayuntamiento de Galapagar.
“El impacto del proyecto es triple: ambiental, al mejorar la biodiversidad del entorno escolar; educativo, al fomentar el aprendizaje activo; y social, al promover la inclusión y la implicación de toda la comunidad educativa”, han señalado estas mismas fuentes.






