El Centro de Atención Temprana: “Todo ha cambiado, pero los objetivos son los mismos”

La crisis sanitaria originada por el COVID-19 nos ha obligado a replantearnos el día a día en la Fundación APASCOVI para que nuestros usuarios se vieran afectados lo menos posible por la situación generada a raíz de la declaración del estado de alarma. Así,  desde el día 13 de marzo hasta el 1 de junio, todos los profesionales del Centro de Atención Temprana (CAT) han atendido a los 143 niños a través de teletrabajo, fundamentalmente con Teleintervención, junto con email y teléfono.

A partir del 1 de junio se han incorporado al tratamiento presencial en el centro aquellos niños cuyas familias lo han deseado, un total de 61 menores, junto con aquellos que tienen plaza de Apoyo y Seguimiento, lo que implica un 48 por ciento del total de usuarios. El resto de pequeños siguen recibiendo atención y apoyo telemático.

“Los profesionales estamos combinando trabajo presencial con teletrabajo. Algunos profesionales nos incorporamos el 27 de mayo para preparar las instalaciones del CAT, material de protección para usuarios y profesionales, nuevos horarios… con el objetivo de tener todo preparado para la llegada de nuestros pequeños”, explica Alicia Contreras, directora de este área.

Formación e información

La incorporación se ha planteado de forma prudente, paulatina, con flexibilidad y responsabilidad. Se ha establecido un plan de desescalada y se han elaborado protocolos de protección para usuarios y familias, para profesionales, plan de contingencia ante un nuevo brote y protocolo de limpieza, todo ello basado en las instrucciones de Sanidad y la Comunidad de Madrid.

Los profesionales han sido informados y formados sobre los protocolos de prevención antes de su incorporación al Centro de Atención Temprana.

A las familias que han decidido incorporarse se les ha enviado el protocolo de prevención de usuarios y familias previo al inicio de las terapias presenciales, con el objetivo de hacerles partícipes de la nueva realidad y trabajar todos en la prevención. Se les solicita su responsabilidad y colaboración en el cumplimiento de los protocolos diseñados.

Material de seguridad

Para garantizar la seguridad de los niños, contamos con mascarillas FFP2, mascarillas quirúrgicas, pantallas de cara, guantes, uniformes y batas, líquido desinfectante de ropa, líquido desinfectante de tejidos, hidrogel, termómetro láser. Al centro solo acceden los niños previa toma de temperatura, pasando por una barrera de protección, donde se descontamina calzado, ropa, manos y cara. El material con el que trabajamos es desinfectado tras cada sesión, al igual que el mobiliario. Diariamente se limpia y purifica todo el Centro al concluir los tratamientos.

“Todo ha cambiado, pero los objetivos de trabajo siguen siendo básicamente los mismos. Pensamos que esta forma de trabajar nos acompañará hasta agosto, mes en el que el centro está cerrado, y esperamos que en septiembre podamos volver a la rutina abandonada el 13 de marzo”, afirma Alicia Contreras.

“En todo este proceso hemos tenido que reinventarnos; no ha sido fácil, de la noche a la mañana nos encontramos con que teníamos que trabajar de una forma totalmente distinta, pero el esfuerzo ha valido la pena, y las familias así nos lo trasmiten. Nuestro agradecimiento a todos las familias por su colaboración y ayuda y también el reconocimiento a los profesionales que lo han hecho posible”, concluye la directora del Centro de Atención Temprana.

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