APASCOVI en persona: Patricia Pontón, auxiliar en la Residencia de Los Negrales
APASCOVI EN PERSONA
Nombre y apellidos: Patricia Pontón Sánchez
Puesto que ocupa en APASCOVI: Auxiliar en la Residencia de APASCOVI en Los Negrales
Antigüedad en la entidad: 20 años
Preguntas de ámbito más profesional:
¿Qué supone APASCOVI en tu vida?
APASCOVI es una pieza fundamental en mi vida, ya que entré con 18 años. He aprendido mucho tanto profesional como personalmente. La familia de APASCOVI me ha enseñado a ser mejor persona y a valorar lo que es realmente importante. He conocido a gente estupenda que a día de hoy me siguen acompañando y espero que siga siendo así durante muchos más años. Nunca pensé que un “trabajo” pudiera darme tanto.
¿Qué sentimiento predominante te produce APASCOVI?
Amor. A diferencia de otros Centros, la Residencia es un hogar. Tú eres partícipe del día a día de las personas que viven desde que se levantan hasta que se acuestan. Somos parte fundamental de sus vidas, estamos en sus alegrías, en sus tristezas, en los días malos, en las enfermedades, conocemos sus estados de ánimo… de todos estos momentos y sentimientos nace mucho amor.
Una imagen que represente a APASCOVI
Como nos define nuestro logo: sonrisas. A pesar de lo difícil que puede llegar a ser el día a día para nuestros usuarios, ellos nunca borran la sonrisa de su cara.
Una palabra que defina APASCOVI
Familia, sin dudarlo. Nuestra pequeña gran familia.
Lo que más te enorgullece de APASCOVI
Los trabajadores. Somos ‘muy grandes’ y tenemos mucha suerte por poder trabajar en lo que nos apasiona. Puedo decir que, a diario, todos los Centro de APASCOVI se superan más, las ganas que ponemos, las barreras que superamos día a día por muy difíciles que sean. Siempre miramos hacia delante, en constante movimiento y cambio.
Me siento muy orgullosa de formar parte de este gran equipo.
Lo qué mejorarías de APASCOVI
Mejoraría tener más apoyos. Algunos usuarios demandan una atención más personal y a veces nos desbordamos. Bueno… y el salario podría mejorar. Seguimos luchando y esperando que se reconozca un poquito más nuestra labor. Seguro que todo llegará.
¿Qué deseas para el futuro de APASCOVI?
Seguir como hasta ahora: creciendo y dando apoyo a nuestros chicos y a sus familias y que los usuarios se encuentren en APASCOVI como lo que es… su casa.
El mejor momento que has vivido en APASCOVI para recordar
Es difícil porque tengo muchos en estos 20 años de recorrido, pero la Navidad es una fecha muy especial. En los días señalados comemos y cenamos todos juntos como una gran familia. En Nochevieja damos las campanadas con la tapa de una cacerola y un cazo mientras nos comemos las uvas como podemos. Me encantan esos momentos.
El peor, para olvidarlo.
Nuestros usuarios en la Residencia son mayores, algunos incluso de la tercera edad, y hemos perdido a muchos. Cada pérdida es muy dura para todos. Durante la pandemia cinco de ellos se fueron… fue una situación indescriptible, de impotencia, rabia, pena… terrible. Sin duda ha sido nuestro peor momento: usuarios que empeoraban, se iban al hospital y no volvían. Solos, sin sus familias, sin nosotros, sin despedidas. Horrible.
La decisión más difícil que has tenido que tomar… ¿Acertaste?
Pasé un mal momento personal y pensé en renunciar a mi trabajo, a APASCOVI. Pero en aquel momento mis coordinadores hablaron conmigo y me hicieron ver TODO lo que podía perder. Decidí quedarme y seguir. A día de hoy estoy muy orgullosa de la decisión que tomé.
Preguntas de ámbito más personal:
¿Qué has aprendido en esta pandemia?
La lección más importante que he aprendido ha sido valorar a la gente que tengo a mi lado. Me he dado cuenta de que lo más valioso y lo que hay que aprender a valorar es a la familia y a la gente que nos quiere y que nos rodea. Siempre luchan a nuestro lado.
¿Y APASCOVI?
Creo que la dirección de APASCOVI se dio cuenta del equipo de profesionales tan increíble que tiene. Todos a una. Navegamos en el mismo barco y creo que por primera vez. Todo por y para nuestros chicos. Fueron momentos muy duros en los que estuvimos a la altura.
Si a APASCOVI le tocase el euromillón, que adquirirías tú.
Lo invertiría en reformar la Residencia para mejorar las instalaciones actuales y en adquirir más y mejores recursos tecnológicos. Y si me sobrase algo, seguiría buscando mejoras que realizar.
Si fueses parte del Gobierno, qué medidas tomarías para mejorar la inclusión.
Sin lugar a dudas, tomaría medidas para asegurarme de que los próximos proyectos residenciales fueran pensados en la persona con discapacidad, su familia o pareja. De este modo les brindaríamos la oportunidad para poder compartir su espacio e intimidad con quien ellos escogiesen.
Una anécdota que quieras contar.
Podría contar muchas… Una muy divertida fue cuando uno de nuestros usuarios se enfadó con nosotros y nos amenazó con la escobilla del WC… Salimos todos corriendo y os podéis imaginar lo que nos pudimos reír.
Una canción… y por qué.
“Resistiré”, la canción de la pandemia. Para mí supone nuestro himno. A día de hoy cada vez que la escucho algo dentro de mi se remueve.
Una comida… y por qué.
Una buena comida navideña ya que todos la esperamos con mucha ilusión. Nos juntamos con otros centros y los chicos disfrutan con sus amigos. Esas cenas, esas comidas las echamos mucho de menos. Esperemos que el año que viene puedan celebrarse.
Un destino.
El mar. Un lugar donde me gusta ir a descansar, desconectar y a cargar pilas para así poder volver ‘para seguir dando guerra’.
Una frase que te defina.
“La alegría de la huerta” soy una persona muy alegre, bromista y positiva. Si eres feliz, harás felices a los demás también.
Añade cualquier cosa que quieras comentar.
En algunas ocasiones nuestra labor no es reconocida y en algunos momentos te sientes impotente porque no se valora el esfuerzo. Pero estoy muy orgullosa del trabajo que desempeño y del cariño que recibo por parte de los usuarios, compañeros y de la dirección de la Residencia.




































