La Comunidad apuesta por el talento de las personas con discapacidad

La viceconsejera de Políticas Sociales y Familia, Belén Prado, ha participado en el acto de entrega de diplomas del Aula de Apoyo a la Integración Sociolaboral de personas con discapacidad física, una iniciativa en la que han participado 113 personas y que ha logrado una inserción laboral del 77 por ciento. Este proyecto se integra en el Programa “Emplea tu Capacidad”, cofinanciado por el Fondo Social Europeo, que persigue mejorar la empleabilidad de las personas con discapacidad y, por tanto, su plena inclusión en la sociedad.

“El Gobierno de Cifuentes tiene un firme compromiso con las personas con discapacidad, y a través de este tipo de iniciativas queremos mostrar a la sociedad el extraordinario valor de su capacidad y talento, como factor clave de su integración”, ha destacado la viceconsejera. 

La Comunidad de Madrid atiende en aulas especializadas a 1.300 alumnos con Trastorno General del Desarrollo

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha recibido a los presidentes de la Federación Autismo Madrid y de la Asociación Nuevo Horizonte, Manuel Nevado, y de la Fundación AUCAVI, Luis Pérez. En la actualidad, el Ejecutivo regional dispone de 260 aulas especializadas en centros sostenidos con fondos públicos con un total de 1.300 plazas para la escolarización de alumnos con Trastorno General del Desarrollo. Este esfuerzo se incrementará el próximo curso con la puesta en marcha de otro medio centenar de aulas y 250 plazas más especializadas en la atención preferente de estos alumnos.

La Comunidad de Madrid está volcada en la atención educativa a los alumnos con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y para ello está desarrollando un plan de actuación que ha supuesto durante el curso 2016/2017 el incremento de 90 nuevos profesionales especialistas, la puesta en marcha de más de 50 nuevos centros educativos de escolarización preferente para alumnos con trastornos generalizados del desarrollo (TGD) y la reducción del número de alumnos con este perfil en cada centro. Todo ello ha supuesto un aumento de 5 millones de euros durante el presente curso destinados a incrementar la atención educativa de este alumnado.

El año pasado se prestó atención temprana a más de 5.100 menores de 6 años en la región

La Comunidad de Madrid prestó de forma gratuita atención temprana durante el pasado año a un total de 5.123 menores de 0 a 6 años con alteraciones en el desarrollo o riesgo de padecerlas. El objetivo de estos tratamientos es minimizar y, en su caso, eliminar los efectos de una alteración o déficit, así como la aparición de discapacidades añadidas, facilitando la integración social y la calidad de vida del menor y de su familia.

De los niños y niñas atendidos a lo largo del pasado ejercicio, 4.352 recibieron tratamiento y/o seguimiento en los centros de atención temprana concertados por la Consejería de Políticas Sociales y Familia con entidades especializadas del tercer sector.

La Red de Atención Temprana de la Comunidad de Madrid cuenta en la actualidad con 36 centros, cuatro de ellos altamente especializados en Síndrome de Down, espina bífida, parálisis cerebral y niños sordos. En la presente legislatura, dicha Red ha incrementado su capacidad en un 25%, pasando de 2.660 a 3.319 plazas públicas.

Asimismo, los Centros Base de valoración y orientación a personas con discapacidad de la Comunidad de Madrid prestaron atención a otros 771 menores de seis años en 2016. Estos centros se encargan principalmente del reconocimiento legal de grado de discapacidad, pero disponen además de servicios de intervención terapéutica de carácter ambulatorio, incluyendo un programa dirigido a bebés prematuros.

En conjunto, la Comunidad de Madrid financió el pasado año 10.370 intervenciones de atención temprana (estimulación, psicomotricidad, logopedia, fisioterapia y psicoterapia), teniendo en cuenta que hay niños que reciben no solo uno, sino un conjunto de tratamientos, para favorecer su máxima autonomía personal y su óptimo desarrollo.

 

Centro pionero de valoración infantil

El Gobierno regional cuenta con un centro pionero, el Centro Regional de Coordinación y Valoración Infantil (CRECOVI), que se encarga de acreditar en la Comunidad de Madrid las necesidades de atención temprana, que deben determinarse antes de la solicitud de una plaza pública.

A lo largo del pasado ejercicio, la Unidad de Valoración del CRECOVI emitió

3.534 resoluciones de necesidad de atención temprana y realizó, además, 3.453 valoraciones de grado de discapacidad y 139 de movilidad reducida, referidas siempre a menores de 6 años.

Constituido como un órgano colegiado con participación de las asociaciones representativas de la discapacidad, a través de CERMI-Comunidad de Madrid, el CRECOVI está encargado de la planificación y coordinación de las líneas estratégicas en materia de atención temprana en nuestra Comunidad.

Para ello, en el año 2016 se constituyeron distintos grupos técnicos con la finalidad de mejorar los informes de derivación, el diagnóstico precoz, la atención a niños prematuros, la orientación a las familias y la creación futura de un registro único de atención temprana al que puedan tener acceso los profesionales de la Sanidad, la Educación y los Servicios Sociales.

Igualmente, en el presente año se ha creado el grupo de trabajo para la elaboración del Protocolo de Coordinación en materia de Atención Temprana, entre las Consejerías competentes en materia de Sanidad, Educación y Servicios Sociales.

Cifuentes subraya el compromiso del Gobierno regional con la integración de las personas que más lo necesitan

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha asegurado hoy que su Gobierno está volcado en la tarea de ofrecer “unos servicios públicos de calidad que faciliten la integración de las personas que más dificultades tienen”. Lo ha hecho durante su intervención en el acto de entrega de la quinta edición de las Ayudas a la Acción Social y los IV Premios al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña.

Cifuentes ha destacado la labor de esta Fundación para impulsar proyectos de entidades no lucrativas que contribuyen a mejorar la realidad socioeconómica y la calidad de vida de colectivos desfavorecidos, proyectos, ha apuntado, dirigidos al ámbito de la infancia, la salud, el apoyo a personas con discapacidad, la integración laboral de jóvenes en riesgo de exclusión social, la lucha contra la violencia de género, la educación o la cooperación al desarrollo, en los que la sociedad debe adquirir un firme compromiso.

Asimismo, ha felicitado a las 32 ONG que han recibido este respaldo para poder seguir realizando su acción social en beneficio de todos y también a los premiados con los proyectos del voluntariado universitario, y ha señalado que entre esas 32 entidades hay 22 radicadas en la Comunidad de Madrid y con 15 de ellas se mantiene una fluida colaboración desde la Administración autonómica a través de ayudas, subvenciones y convenios.

En su intervención, Cifuentes ha puesto de relieve el “compromiso con las políticas sociales” por parte del Gobierno que preside, al que ha calificado como “social, cercano y transparente, centrado en las personas, y cuyos dos grandes objetivos son la creación de empleo y el apoyo a quienes más lo necesitan”. Además, ha señalado su voluntad de “conseguir que el empleo, la salud, el nivel de renta, la discapacidad, las dificultades educativas o la vivienda no sean un obstáculo para el desarrollo de una vida plena”.

Más específicamente, la presidenta regional ha explicado que el compromiso de su Gobierno en materia de acción social está enmarcado en la Estrategia de Inclusión Social de la Comunidad de Madrid 2016-2021, que cuenta con cuatro ejes de actuación, 28 objetivos y un presupuesto de 2.891 millones de euros. En esta Estrategia, ha manifestado, se aborda el importante reto de luchar contra la pobreza y la exclusión social, buscando una inclusión activa, lo que se consigue contando con una renta suficiente, disponiendo de unos servicios sociales de calidad y centrándose en generar oportunidades de empleo entre los colectivos más vulnerables.

Ha recordado igualmente que durante esta legislatura se ha aumentado en un 71% las partidas de la Renta Mínima de Inserción, hasta 160 millones de euros, lo que permite llegar a 30.000 familias, más que nunca hasta ahora. También, que se realiza un esfuerzo importante de lucha contra la pobreza y la exclusión social en convocatorias de subvenciones para entidades de acción social por importe de 7,5 millones de euros.

La Agencia Madrileña para la Tutela de Adultos protege el tránsito a la vida adulta de menores con enfermedad mental o discapacidad

La Comunidad de Madrid apuesta por proteger a los menores con enfermedad mental o discapacidad en el proceso de transición a la vida adulta, con el fin de afrontar mejor el futuro y tener una situación lo más normalizada posible, a pesar de las dificultades propias de una enfermedad o una discapacidad.

Así lo ha puesto de manifiesto la viceconsejera de Políticas Sociales y Familia, Belén Prado, que ha inaugurado la II edición de “Los Desayunos de la Agencia”, organizados por la Agencia Madrileña para la Tutela de Adultos (AMTA). “Estamos convencidos de que un trabajo coordinado y una necesaria prevención permitirán a nuestros menores de hoy afrontar el futuro mejor. La sociedad debe proteger a estos jóvenes que, al cumplir los 18 años, estando o no acogidos bajo un sistema de protección, se ven inmersos en un proceso de transición a la vida adulta muy diferente al del resto de jóvenes”, ha señalado la viceconsejera.

Por ese motivo, Prado ha añadido que la Comunidad de Madrid apuesta claramente por el diagnóstico y atención de estas personas, mediante la coordinación de todos los recursos existentes desde todos los ámbitos (judicial, social, sanitario) para lograr una atención integral.

“Los Desayunos de la Agencia” es una iniciativa puesta en marcha por la AMTA para ofrecer formación y especialización en materia de tutela y de incapacidad. En la primera edición se programaron ocho encuentros entre personas de reconocido prestigio en los ámbitos judicial, universitario y social; profesionales relacionados con las políticas de inclusión social, trabajadores de la agencia y personas interesadas o vinculadas al ámbito tutelar. 

En la segunda edición, se han abordado temas más especializados y todos los profesionales asistentes tendrán la oportunidad de realizar sus aportaciones en distintas materias, como violencia de género y trastorno mental grave; transculturalidad y atención a personas con trastorno mental grave; patología dual o internamientos y tratamientos ambulatorios involuntarios.

El ciclo se cerrará con testimonios directos de personas con alguna medida de tutela, con los que la AMTA pretende dar visibilidad a estas personas, al tiempo que promueve la sensibilización para fomentar el respeto de los derechos de las personas con capacidad legal limitada, y su mayor integración y normalización en la sociedad.

 

Plan Estratégico de la AMTA 2016-2021

“Los Desayunos de la Agencia” dan respuesta a una de las líneas de actuación recogidas dentro del Plan Estratégico de la AMTA 2016-2021. Este documento, que marca la hoja de ruta del Gobierno regional para los próximos años en materia de tutela e incapacidad, recoge la importancia de ofrecer formación y especialización a los trabajadores de la agencia y a las personas que trabajan en el sector.

De las cuatro líneas de actuación marcadas en el Plan Estratégico, la Comunidad de Madrid ya está dando respuesta a todas ellas a través de medidas concretas que buscan mejorar la gestión de la agencia, hacer más visible su labor, sensibilizar a la sociedad y buscar nuevos modelos de intervención con las personas más vulnerables de la región.

La Agencia Madrileña para la Tutela de Adultos cuenta con un presupuesto de 6,9 millones de euros para 2017, que permitirá seguir protegiendo a las personas que han sido incapacitadas judicialmente por diversos motivos. La AMTA, que es la entidad pública tutelar más grande de España, gestiona en la actualidad más de 3.000 cargos tutelares: 2.575 tutelas permanentes, 41 tutelas provisionales, 367 curatelas y 58 administraciones provisionales.

El perfil de las personas que usan el servicio de tutela de la agencia es un 54% de mujeres y un 46% de hombres, con una edad media de 60 años. Si se analizan las causas de incapacidad, la variedad de patologías existentes requiere un conocimiento específico y una intervención social diferente en cada caso.

En cuanto a la capacidad económica, las personas tuteladas apenas tienen recursos económicos y casi el 65% tiene menos de 10.000 euros anuales. Se trata de personas que no tienen recursos, a las que no solo hay que gestionarles plaza pública sino que también cualquier gasto que necesite tiene que ser apoyado por la Comunidad de Madrid.

El Gobierno regional dedica 8,2 millones para atender a personas con autismo

La Comunidad de Madrid destinará 8,2 millones de euros para atender en residencias y centros de día a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Esta inversión permitirá concertar 179 plazas, desde el 1 de mayo de 2017 hasta el 31 de octubre de 2018, dedicadas a la atención especializada de estas personas. Se trata de 88 plazas de centro de día y 91 plazas de residencia con atención diurna, lo que supone un incremento de 7 plazas respecto a las concertadas en la actualidad.

De esta manera, el número de plazas de residencia y centro de día para atención social a personas con TEA que necesitan tratamientos especializados, todas ellas gratuitas, se incrementa un 4% respecto al año anterior, crecimiento que se suma al del 25% registrado hace dos años.

Estas plazas, que están distribuidas en residencias y centros de día de distintas asociaciones relacionadas con autismo, forman parte de la red de la Comunidad de Madrid para la atención de personas adultas que han finalizado su etapa educativa y requieren tratamientos, ya sea en régimen residencial o de día.

La red sanitaria de la Comunidad de Madrid también dispone de un programa específico destinado a la atención de personas con autismo (Programa AMI-TEA) en el Hospital Gregorio Marañón, o un Servicio de Acompañamiento a pacientes ambulantes con discapacidad (APAD), entre otros servicios.

Asimismo, la Comunidad de Madrid cuenta con una amplia Red de Centros de Atención Temprana para menores de 6 años con algún tipo de discapacidad o riesgo de padecerla; y, en el ámbito educativo, con Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica, para confirmar o descartar la presencia de TEA en alumnos de Educación Infantil y Primaria.

La Comunidad fomenta las actividades deportivas en los centros de mayores y de personas con discapacidad

El Gobierno regional trabaja en la extensión de los programas deportivos en los diferentes colectivos a los que atiende en sus centros, como mecanismos imprescindibles para fomentar la práctica de actividad física, generar hábitos saludables y potenciar las actividades intercentros que favorecen la comunicación, la interacción y el trabajo en equipo.

Más de 1.300 usuarios de los centros de atención a personas con discapacidad intelectual participaron a lo largo de 2016 en las distintas actividades y disciplinas deportivas que se llevaron a cabo. Con el fin de promover estas actividades e incrementar cada año el número de usuarios, se programan deportes específicos y pruebas adaptadas a las capacidades y necesidades de cada persona.

La Comunidad, a través de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS), también promueve la participación en competiciones nacionales e internacionales organizadas para personas con discapacidad, haciendo visible el esfuerzo y el progreso alcanzado.

En este marco, hace unas semanas, el equipo de Hockey Interior de Special Olympics España, del que forman parte cuatro usuarios de centros ocupacionales de la AMAS, consiguió la medalla de oro en los Juegos Mundiales celebrados en Austria. Esta se suma a la medalla de oro que consiguió el equipo de baloncesto integrado por usuarios de los centros ocupacionales de la AMAS en los Juegos Nacionales de Special Olympics que se celebraron en Reus el pasado mes de noviembre.

Fútbol sala, natación, pádel, dardos, senderismo, baloncesto o hockey adaptado son algunas de las modalidades deportivas que se llevan a cabo en los centros para personas con discapacidad intelectual y que este año superarán las 250 actividades, concluyendo con un encuentro deportivo en el que participarán más de 400 usuarios.

En cuanto a los mayores, se desarrollan campeonatos deportivos en 25 residencias de la AMAS en los que el año pasado participaron más de 1.340 personas. Destacan, por la gran aceptación que presentan entre los mayores, las marchas convocadas en primavera y otoño, para cuya preparación se organizan grupos de entrenamiento en cada residencia los meses previos. Este año están previstas dos marchas de dificultad moderada en la que se darán cita cientos de residentes acompañados por fisioterapeutas y otros profesionales de los centros.

En los 32 centros de mayores de la Comunidad, en el ámbito de los programas destinados a la promoción del envejecimiento saludable, se desarrollan numerosas actividades deportivas que cada vez suscitan mayor interés entre los usuarios. Los campeonatos deportivos de 2017 ya han comenzado a celebrarse en cada centro, estando prevista la fase regional para el mes de junio.

El programa de baloncesto de los centros de mayores, bajo el lema “El baloncesto no tiene edad”, contará con la participación de más de 100 socios durante este año. También el programa de senderismo incrementa el número de adeptos entre los usuarios de los centros de mayores, habiendo realizado 394 salidas con más de 8.000 participantes en 2016, resultados que se pretenden superar en esta edición.

La amplia oferta de programas de promoción del envejecimiento activo, de integración social y programas de intervención especializada muestran el compromiso de la Comunidad de Madrid con las personas más vulnerables, dedicando todos los esfuerzos necesarios para lograr su mayor bienestar y calidad de vida, así como su participación social activa.

Relatos ganadores IV Concurso Literario categoría juvenil

Primer premio:

María Villena Navarro, por “El águila sin alas”

No es usual ver a los ángeles en el infierno, pero para un ave el mundo es un infierno si no puede volar. Ahora que soy vieja, miro atrás y veo a todos aquellos que no creyeron en mi niño, siento lástima por ellos.

Yo no era muy diferente a las demás águilas, volando fuerte y poderosa bajo un cielo infinito y sobre las montañas. Preparé mi nido junto con mi pareja en lo alto de un risco con ramitas secas entrelazadas con todo el amor de una madre. Mi angelito rompió el cascarón más tarde que sus hermanos, aparte de eso no era muy diferente al resto de polluelos, tan solo sus alas eran más pequeñas de lo usual. Recuerdo que las demás águilas me solían decir que me rindiera, que no cargara con un pico que alimentar inútil, que un águila que no vuela no sobreviviría por sí sola. Me sentía muy triste de que mi hijo tuviera que soportar desde tan pequeño el desprecio del mundo entero, pero no me di por vencida, removí cielo y tierra en busca de ayuda, porque ¿existe acaso algo más triste que un águila , que no pueda estirar sus alas y perderse en las alturas?

Contra todo pronóstico descubrí la forma de que mi angelito pudiera volar. En lo profundo del bosque de los robles vivía un viejo búho al que todos tomaban por loco, andaba siempre rebuscando entre la basura humana y con esos objetos que rescataba construía extraños artilugios. Uno de esos extraños artilugios que fabricó fueron unas alas de tela. Esas alas, hechas a medida, permitieron a mi polluelo usar el viento para planear, funcionando de forma similar a las velas de un barco. Al final, mi hijo cumplió su sueño y pudo volar hasta el horizonte.

 

 

Segundo premio:

Ariadna Sánchez Checa, por “Mi ángel”

No es usual ver a los ángeles en el infierno, pero hay veces que si esperas lo suficiente aparecen. Yo recuerdo cuando vi uno por primera vez. Al principio no sabía que ella lo era, no había nada que me llamase la atención, sin embargo, después de echar una amplia mirada a la sala, se sentó en la silla vacía que se encontraba a mi lado. Sus labios dejaron entrever un tímido hola, pero lo único que pude contestar fue un gruñido, como siempre. Vi como en sus ojos se mostraba desconcierto e incluso vergüenza. Se giró rápidamente. Yo ya estaba acostumbrada, sinceramente no me importó lo mas mínimo. Ambas seguimos con nuestras cosas sin volver a dirigirnos la palabra.

Al día siguiente todo pareció repetirse. La misma chica, al abrir la puerta de la biblioteca, pasó sus ojos por todas las personas presentes hasta toparse con los míos, e inmediatamente se dirigió hacia donde me encontraba. Sacó de su mochila un pesado libro y lo abrió por la página que marcaba un post-it. Lo miró durante unos escasos segundos e inmediatamente movió todo su cuerpo hasta estar totalmente frente a mí. Fue entonces cuando empezó a hacer unos torpes movimientos que enseguida reconocí. No pude evitar sonreír y en cuanto terminó me presenté, como ella, en lenguaje de signos, el cual solo había podido utilizar con muy pocas personas. Recuerdo la felicidad que transmitían sus ojos y el entusiasmo con el que buscaba en su libro cada gesto que yo hacía. Desde entonces nos veíamos cada vez que podíamos en la biblioteca. Podíamos pasarnos tardes enteras conversando. Ese era el único momento en el que me sentía libre y segura. Ella era la única persona a la que podía considerar mi amiga, pero más que eso, ella era mi ángel.

 

Tercer premio:

Almudena Moreda Morales, por “Lágrimas efímeras”

“No es usual ver a los ángeles en el infierno”- leí una vez en un libro. No sé si soy un ángel, pero lo que sí sé es que una vez mi vida fue un auténtico infierno.

Todo empezó cuando nací. Mi madre esperaba un hijo sano y fuerte, y en su lugar me tuvo a mí: una niña débil y enferma. Cuando me diagnosticaron fibrosis quística, ella creyó que todo era un error; nunca me aceptó. Aunque mi madre jamás me tuvo ningún cariño, ese inevitable sentimiento de culpa me corroía por dentro, haciéndome sentir responsable de su depresión. Cada mirada, cada suspiro, era un recordatorio del odio que me tenía, a mí, su única y despreciable hija.

Pero lo peor llegó al cumplir siete años. Mi madre llegó bebida a casa, como era habitual, y amenazó con que me pegaría. La miré, e inesperadamente levantó su mano para arrojarla en mi cara. Entonces intervino él. La persona que me cuidaba y me quería a pesar de todo. Y mamá se puso histérica, fue a la cocina, cogió un cuchillo y el cuerpo sin vida de mi padre cayó estrepitosamente sobre la alfombra. Ni siquiera pensé en lo que estaba pasando, cuando escuché las sirenas de la policía, me asusté y huí. Dejé en la habitación a una mujer desolada, llorando junto al cadáver de su marido.

Por el periódico supe que mi madre había ido a la cárcel y a mí me llevaron a una residencia donde conocí a más niños como yo. Con los años me dieron una beca y me licencié en Derecho. He aprendido que mi madre estaba equivocada: con esfuerzo y dedicación puedes conseguir lo que quieras. Ahora me dedico a dar segundas oportunidades a la gente, porque ningún ángel debería ir al infierno.

 

 

Tercer premio IV Concurso Literario “Alado”

Nancy Viridiana Torres Amaya, por “Alado”

“No es usual ver a los ángeles en el infierno”, eso me decía mi abuela. Todavía recuerdo cómo con una mirada cariñosa y triste me acariciaba la mejilla mientras me soltaba esa frase, así sin más. Nunca la entendí, nunca quise saber a qué se refería, pero ahora que ha muerto lo he descubierto en carne propia. Cada vez que salgo a la calle y me miran diferente, cada vez que cruzo el semáforo más despacio que los demás y el conductor del autobús me mira exasperado. Antes mi abuela era quien cuidaba de mi, todos los días leíamos y hacíamos mis ejercicios terapéuticos o dibujábamos estrambóticas figuras en tiras largas de papel que ella pegaba a la pared. ¡Cómo nos divertíamos! Cada vez que veo una cabeza de cabellos blancos envejecidos pienso en ella, recuerdo su olor a lavanda con miel y el paraíso donde vivía. Ahora sé que ella era el ángel que me hacía llevadera la vida, que con sus alas me cubría del infierno, aunque cansada por sus años a cuestas se las quemara cuando sus piernas frágiles caminaban y brincaban, aunque doliera, para que yo viviera feliz. También les hacía ver a quienes se mostraban incómodos en mi presencia, que eran ellos los del problema, no yo. Ahora que no está, he aprendido que existe más gente como mi abuela, que aún sin parentesco me ha dado la mano y me ha ayudado a continuar. Hay quienes creen que la vida es un infierno, pero también hay ángeles que procuran que éste no queme.

Segundo premio IV Concurso Literario “Los propios demonios”

Álvaro Carretero, por “Los propios demonios”

No es usual ver a los ángeles en el infierno, raro es que estos inocentes seres se descuelguen hasta los aledaños del abismo, sin embargo, es a veces el propio infierno el que decide escalar y visitarles.

Constance saboreó la crueldad humana cuando entró en el instituto. Sus muletas, prolongaciones mismas de sus brazos, que la ayudaban a caminar erguida sin desequilibrarse, habían sido acogidas en su anterior colegio como un elemento distintivo, una forma de identificar en la distancia a la sonriente y hermosa Constance. Pero las cosas habían cambiado. En este nuevo centro las miradas no invitaban al acercamiento, al contrario, la obligaban a la exclusión. Las burlas tardaron poco en llegar. De suaves pasaron a rugosas, y de rugosas a hirientes. Constance nunca contestó, de hecho nunca escondió la sonrisa de su cara, una sonrisa brillante y sincera, que retaba a las alimañas a seguir con sus improperios. Con el tiempo, y ante la impasibilidad de Constance, las burlas perdieron fuerza, fueron desapareciendo como una sombra al atardecer, hasta que finalmente cesaron. Encontraron otro de quien burlarse.

La paciencia de Constance dio sus frutos. Pronto, la niña de muletas y sonrisa perpetua comenzó a cubrirse de amigos, gente que se interesaba por ella, que la ayudaba y defendía de palabras biliosas.

En los años de instituto venideros, Noemí, su mejor amiga, habría de preguntar infinidad de veces cómo fue capaz, Constance, de mantener una sonrisa tan sincera durante las burlas y el marginamiento. “Un mago nunca revela sus trucos”, contestaba enigmática. La niña jamás confesó la verdad: las palabras ignorantes de unos chiquillos no podían herirla, ya no, Constance estaba hecha a prueba de golpes, fuerte, resistente y hermosa como un diamante, inmune, tras una vida de lucha y victoria contra sus propios demonios.